Esta mañana desperté con ansias de verte otra vez.
Miré por la rendija de la ventana y sentí tu aire de renuevo.
Encontré las casas como tristes de soledades, pero que parecían alegrarse de verte nuevamente, igual que yo.
Tu brisa mañanera daba un brillo de alegría y tu perfume inconfundible a flores, a tierra, a sol, a vida, daba un toque de esperanza al día que comienza.
Esperanza que es mi vida, que día a día se renueva; tal como tú, tan ardiente, como esos rayos de sol que comienzan a entibiar de a poco y que van quemando el dolor y la tristeza.
Bienvenida mañanita, mí mañana.
Bienvenida y quédate un rato hasta que te vea crecer, hasta que mi corazón se entibie y pueda verte más hermosa y te pueda abrazar sin dejarte ir.
Pero sé que tienes que seguir…
Ya te han anunciado los pájaros, con mil sonidos tornasolados; claro, en su idioma, que aún no entiendo bien; pero que día a día me enseñan a escuchar y a comprenderte un poco más.
De cantos y silencios estás hecha, de nacer y morir sabes bien, de soledades y melancolías conoces, de alegrías y esperanzas renuevas el alma, de belleza inconmensurable es tu naturaleza.
¡Y allí estás!
Que más puedo pedirte, si todo me lo das; sin pedirme nada a cambio, sólo que despierte, sólo que te vea, sólo que acepte tus regalos.
¡Que generosidad, mí querida mañana!
Yo también quiero anunciarte en mi idioma, que tan sólo trata de admirarte.
Ojala los pájaros me hubiesen escuchado, pero no lo creo, tan sólo miré y pronuncié silencios de enamorados.
Traté de mirarte de otra forma, con ojos agradecidos, que es la memoria de mi corazón, por cuanto me has regalado desde que nací y no me había dado cuenta.
Quizá esa luz que alumbró tanto tiempo, entró un poquito por las rendijas del corazón y lo entibió para decirte que te quiero.
¿Y me pregunto?, ¿cómo hiciste para amarme sin darme cuenta que estabas allí, que me abrías los ojos con cariño y con tu luz me acariciabas?
¡Cuanto esperaste mañana mía!
Quiero estar despierto para agradecer tu infinita bondad.
Mañana cuando otra vez me abraces y te mire, te voy a sorprender, para poder alegrarte un poco y hasta tal vez te quedes un ratito más…
sábado, 28 de septiembre de 2013
domingo, 8 de septiembre de 2013
APRENDER A VOLAR
No son nuevos mis anhelos
por sentirme despegar de esta tierra y tomar altura.
No son nuevas mis ansias de
aprender a volar.
Siempre lo he comparado con
una sensación inconmensurable de sentirme libre de verdad.
No se trata de querer liberarme
de responsabilidades o compromisos asumidos y echarme al abandono.
No se trata de no sentir
felicidad por lo que la vida me ha regalado.
Y aunque sé que el reparto
de felicidad, es diferente en cada persona, creo que todos podemos alcanzarla,
cuando aprendemos a volar.
Por ello, las aves vuelan a
diferentes alturas y velocidades, según su especie, según sus prisas, como para
que aprendamos a imitarlas en nuestros afanes.
He visto quienes toman
carrera de larga distancia y luego se arrojan al precipicio para intentar
levantar vuelo.
Otros solamente abren sus
alas y dejan que el viento los eleve, claro, hasta que puedan romper la
gravedad que los ata a las razones.
Lo cierto es que mis sueños
nunca dejan de enseñarme que todo es posible, que realmente se puede soñar
despierto, que me puedo encontrar en un momento detenido y en otro muy alto.
He visto mis campos de
algodón sobre las nubes, cuando me desentendí de mis tonterías, cuando logré
estar en paz conmigo mismo, cuando amé de verdad, cuando reí sin parar, cuando
sentí los aromas diversos en el aire, cuando te recordé en el tiempo…
Y floté en mis pensamientos,
en mi percepción de las cosas.
Y volví a sentirme pájaro,
¡por fin retorné!, como las golondrinas en cada primavera.
Volví a trinar con algarabío
ensordecedor, de cantos de mi alma, profundos del corazón, de suspiros en mi
mente.
Y miré los campos de la
gente, miré los ríos, los autos, las casas, los árboles, las calles; miré, tan
sólo ello.
Pero nada me detuvo hasta
llegar hasta la nube más alta donde pude descansar.
Y llegué al sol de mis
ideales, al sol de mis locuras, al sol de mi vida, que hace arder el corazón,
que hace desatar tempestades ocultas para colocar la calma, para que soplen
brisas nuevamente.
Aprendí a volar hace mucho
tiempo, sólo que a veces no lo recuerdo, sólo que a veces me dejo domesticar.
Fue hace un momento, en un
instante, en que volamos juntos hasta donde quisimos.
Voy a esperar otro ratito,
voy a respirar otros aires, voy a entibiar mi plumaje extraño y retornaré con ánimos
renovados, hasta que abra mis alas nuevamente y me atreva a volar…
domingo, 18 de agosto de 2013
CORAZON
Me enseñaste a mirarlas con ternura, tal vez colocando todos tus deseos en ellas, para transformar mi alma en una fuente de anhelos, que no se agotan cada día.
Me dijiste que no me conformara con lo común, sino que buscara más allá de la razón, más allá de la astucia de los demás por destruir mis sueños y tratar de encajonarlos y atraparlos para no dejarlos salir nunca más.
Me ayudaste a escribir verdades, sin falsedades ni orgullos, sin resentimientos ni miramientos, ¡porque tú eres así!, como el sol que quema mis tristezas y como la luna que me llena de romanticismo.
Si no te tuviera a mi lado, si no te sintiera mío propio, como podría anotar frases que me lleven de vida.
Como podría aún despertarme de verdad cuando tu lo quieres, cómo podría levantarme de mis dudas y amar de verdad.
Corazón...
Pequeño a veces, para los que no creen en ti.
Corazón...
¡Inmenso siempre!
Cuando me hablas, cuando te escucho, cuando me devuelves la vida.
Que te anhelo... que te quiero... que me enseñas...
POESIA
sábado, 27 de julio de 2013
SI ACASO
Si acaso mi voz se callara, no serviría de nada el tiempo transcurrido.
Si acaso tan sólo dejara un momento de soñar, de que me servirían los amaneceres.
Si acaso un tropiezo se transformara en una caída, desearía que no existiera la tierra.
Si acaso tuviera solo corduras por delante, mis razones no tendrían sentido.
Si acaso me vieras callado, sin sueños, caído y atado por la razón; tan sólo, no se lo digas a nadie; simplemente es que te necesito...
Si acaso tan sólo dejara un momento de soñar, de que me servirían los amaneceres.
Si acaso un tropiezo se transformara en una caída, desearía que no existiera la tierra.
Si acaso tuviera solo corduras por delante, mis razones no tendrían sentido.
Si acaso me vieras callado, sin sueños, caído y atado por la razón; tan sólo, no se lo digas a nadie; simplemente es que te necesito...
La ausencia a veces, es necesaria, para desvanecerse en el presente y soñar en el mañana...
La ausencia a veces, es necesaria, para encontrarte contigo mismo...
La ausencia a veces, es necesaria, para llorar en silencio tus penas y retomar la búsqueda de tus alegrías...
La ausencia a veces, no se deja ver entre muchos, pero se deja encontrar entre pocos...
La ausencia a veces, es necesaria y otras tantas incomprendida...
La ausencia, es ausencia tan solo a veces, en otras, es perderse en las nostalgias de soledades...
La ausencia a veces, es necesaria, para encontrarte contigo mismo...
La ausencia a veces, es necesaria, para llorar en silencio tus penas y retomar la búsqueda de tus alegrías...
La ausencia a veces, no se deja ver entre muchos, pero se deja encontrar entre pocos...
La ausencia a veces, es necesaria y otras tantas incomprendida...
La ausencia, es ausencia tan solo a veces, en otras, es perderse en las nostalgias de soledades...
sábado, 29 de junio de 2013
Aprendí a quererte a través de la distancia sin ser la misma un obstáculo para olvidarte…
Aprendí a mirarte a través de mis pensamientos a pesar de no verte a menudo…
Aprendí a sentir tu presencia cada vez que te necesito y tú me necesitas…
Aprendí simplemente a aceptarte y aceptarme como amigos para siempre…
Si alguna vez te dije que te quiero
recordaré siempre ese día,
sentiré que he sido sincero
y esto alegrará siempre mi vida.
Pensaré en tu rostro y sonreiré tímidamente
anhelando que siempre me quieras,
tal vez siempre perdure en mi mente
tus alegrías y tus sonrisas verdaderas...
miércoles, 26 de junio de 2013
JUAN EL ESCRITOR
Juan era un hombre común, sin ningún destaque en su vida, más que su valentía para asumir nuevos roles. Roles para los cuales tal vez no estaba preparado aún, pero con optimismo siempre miraba nuevos horizontes.
Sus sueños eran de vez en cuando más ligeros que el aire y de corto alcance para sus ansias de triunfar. Esto hacía que no fuera muy paciente y constante en sus porfías de atravesar por lugares de sequía.
Un día se preguntó: ¿yo un escritor?
Su torpeza le impidió darse cuenta que llegar a ser un escritor no era cosa fácil; aún así se animó, juntó fuerzas y comenzó a tomar nota de las cosas que le harían falta.
Primero anotó: -Animarse
Descubrió que sí podía hacerlo pues coraje no le faltaba.
Luego continuó: -Ideas
Allí titubeó largo rato; hasta que algo se le ocurrió...
Pensó en letras: ¿a quién puedo llegar?
Finalmente para ser su primer día de trabajo se dijo: "por hoy es suficiente"
Así Juan se animó de a poco a romper las monotonías que lo mantenían unido a esta tierra y trató de descolgar pensamientos suspendidos en el aire, para tratar de transformarse en "Juan el escritor".
Juan se transformó en un gran amigo para mí.
El me corrige y enseña, me ayuda en mis anhelos de regalar un poco de arte en mi escritura, con paciencia y tenacidad.
Sin embargo a veces mis sueños son como los de Juan: "ligeros como el aire"
Entonces las dificultades del camino, la indiferencia y la soledad hacen que mis deseos desaparezcan y pareciera que la gravedad me quisiere atar los pies.
Siempre pienso: ¿como Juan haría esto o aquello?
Entonces me digo: espera, intenta, no dejes de soñar...
Hoy me he percatado que mi segundo nombre es igual al de mi amigo, me he dado cuenta, en cuanto me parezco a Juan...
Sus sueños eran de vez en cuando más ligeros que el aire y de corto alcance para sus ansias de triunfar. Esto hacía que no fuera muy paciente y constante en sus porfías de atravesar por lugares de sequía.
Un día se preguntó: ¿yo un escritor?
Su torpeza le impidió darse cuenta que llegar a ser un escritor no era cosa fácil; aún así se animó, juntó fuerzas y comenzó a tomar nota de las cosas que le harían falta.
Primero anotó: -Animarse
Descubrió que sí podía hacerlo pues coraje no le faltaba.
Luego continuó: -Ideas
Allí titubeó largo rato; hasta que algo se le ocurrió...
Pensó en letras: ¿a quién puedo llegar?
Finalmente para ser su primer día de trabajo se dijo: "por hoy es suficiente"
Así Juan se animó de a poco a romper las monotonías que lo mantenían unido a esta tierra y trató de descolgar pensamientos suspendidos en el aire, para tratar de transformarse en "Juan el escritor".
Juan se transformó en un gran amigo para mí.
El me corrige y enseña, me ayuda en mis anhelos de regalar un poco de arte en mi escritura, con paciencia y tenacidad.
Sin embargo a veces mis sueños son como los de Juan: "ligeros como el aire"
Entonces las dificultades del camino, la indiferencia y la soledad hacen que mis deseos desaparezcan y pareciera que la gravedad me quisiere atar los pies.
Siempre pienso: ¿como Juan haría esto o aquello?
Entonces me digo: espera, intenta, no dejes de soñar...
Hoy me he percatado que mi segundo nombre es igual al de mi amigo, me he dado cuenta, en cuanto me parezco a Juan...
RECUERDEN QUE MI LIBRO LO PUEDEN ENCONTRAR EN: http://www.editoradigital.com/
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