miércoles, 25 de diciembre de 2013

SIMPLEMENTE TE AMO





Si me voy sin irme,

espérame despierta,

que regresaré al alba.

Si te digo y callo,

escucha mis silencios,

que pronuncian mil palabras.

Si aunque rio lloro,

comprende mi tristeza,

anhelando risas.

Si al mirarte ignoro,

cierra tus ojos,

para encontrar los míos.

No te niego en el umbral de mis razones,

te quiero en lo profundo del alma.

Cantar de gaviotas en su vuelo erosionan mi cordura,

si te perdiera.

Pero no deseo alejarme de ti.

Quiero tu frescor de mar y tu aroma de azucenas.

A cambio poco puedo darte.

Y sin saber ni darme cuenta,

rescato tu luz de las sombras,

que enciende mi amor eterno por ti.

domingo, 13 de octubre de 2013

NO TENGO APUROS




No tengo apuros de olvidarte, sino de recobrar la memoria para no perderte.

No tengo apuros en mis actividades diarias, pues es la manera que he encontrado para vivir la vida.

No tengo apuros en ganar amigos, pero tengo urgencias en no perderlos.

No tengo apuros en el camino, sino podría olvidar toda la grandeza a mí alrededor.

Ni tengo apuros en apurarme, me agrada caminar despacio, para quitarle ritmo a mis prisas, que me roban el alma.

Como quien busca un tesoro desde siempre y por fin lo encuentra, entonces se deslumbra y trata de guardarlo en un rincón para siempre.

No tengo apuros, no quiero tenerlos.

Quiero tener pausas eternas de felicidad, pausas que duren siempre, para volver a enamorarme, para respirar profundo el aire que me sustenta.

No tengo apuros, no quiero perderte, no quiero olvidarte, ni dejar de amar, ni perder el vuelo, ni bajar altura, ni olvidar tu mirada, o perder tu risa, ni encontrar rencores y olvidar amores.

Y si acaso los tuviera y olvidara la razón que me explico por dentro, o si me ganaran las prisas mañaneras, que me hacen levantar presuroso de mis sueños.

Si acaso eso pasara; entonces rompería mágicamente la gravedad que me ata y detendría la inercia cotidiana que me hace girar sin sentido.

Y flotaría… tan sólo ello; sin lugar ni tiempo, olvidando el presente por un instante, ocupando el pasado un momento y soñando el futuro por siempre.

No tengo apuros me repito; lo quiero, lo sueño, lo aprendo.

Y corro una y otra vez… y me detengo… y río… y lloro… y quiero.

No tengo apuros, quiero que lo sepas, quiero que me entiendas, quiero que me quieras.

No tengo apuros…ahora lo recuerdo, ahora me detengo, ahora respiro, ahora vivo, ahora sueño, ahora por fin he vuelto.

Ahora te miro con ojos de enamorados, ahora te sonrío como un niño, ahora me siento libre.

No tengo apuros, ni quiero tenerlos, ¡ya lo he dicho y ya lo quiero!…

sábado, 28 de septiembre de 2013

ESTA MAÑANA

Esta mañana desperté con ansias de verte otra vez.

Miré por la rendija de la ventana y sentí tu aire de renuevo.

Encontré las casas como tristes de soledades, pero que parecían alegrarse de verte nuevamente, igual que yo.

Tu brisa mañanera daba un brillo de alegría y tu perfume inconfundible a flores, a tierra, a sol, a vida, daba un toque de esperanza al día que comienza.

Esperanza que es mi vida, que día a día se renueva; tal como tú, tan ardiente, como esos rayos de sol que comienzan a entibiar de a poco y que van quemando el dolor y la tristeza.

Bienvenida mañanita, mí mañana.

Bienvenida y quédate un rato hasta que te vea crecer, hasta que mi corazón se entibie y pueda verte más hermosa y te pueda abrazar sin dejarte ir.

Pero sé que tienes que seguir…

Ya te han anunciado los pájaros, con mil sonidos tornasolados; claro, en su idioma, que aún no entiendo bien; pero que día a día me enseñan a escuchar y a comprenderte un poco más.
De cantos y silencios estás hecha, de nacer y morir sabes bien, de soledades y melancolías conoces, de alegrías y esperanzas renuevas el alma, de belleza inconmensurable es tu naturaleza.

¡Y allí estás!

Que más puedo pedirte, si todo me lo das; sin pedirme nada a cambio, sólo que despierte, sólo que te vea, sólo que acepte tus regalos.

¡Que generosidad, mí querida mañana!

Yo también quiero anunciarte en mi idioma, que tan sólo trata de admirarte.

Ojala los pájaros me hubiesen escuchado, pero no lo creo, tan sólo miré y pronuncié silencios de enamorados.

Traté de mirarte de otra forma, con ojos agradecidos, que es la memoria de mi corazón, por cuanto me has regalado desde que nací y no me había dado cuenta.

Quizá esa luz que alumbró tanto tiempo, entró un poquito por las rendijas del corazón y lo entibió para decirte que te quiero.

¿Y me pregunto?, ¿cómo hiciste para amarme sin darme cuenta que estabas allí, que me abrías los ojos con cariño y con tu luz me acariciabas?

¡Cuanto esperaste mañana mía!

Quiero estar despierto para agradecer tu infinita bondad.

Mañana cuando otra vez me abraces y te mire, te voy a sorprender, para poder alegrarte un poco y hasta tal vez te quedes un ratito más…

domingo, 8 de septiembre de 2013

APRENDER A VOLAR



No son nuevos mis anhelos por sentirme despegar de esta tierra y tomar altura.
No son nuevas mis ansias de aprender a volar.
Siempre lo he comparado con una sensación inconmensurable de sentirme libre de verdad.
No se trata de querer liberarme de responsabilidades o compromisos asumidos y echarme al abandono.
No se trata de no sentir felicidad por lo que la vida me ha regalado.
Y aunque sé que el reparto de felicidad, es diferente en cada persona, creo que todos podemos alcanzarla, cuando aprendemos a volar.
Por ello, las aves vuelan a diferentes alturas y velocidades, según su especie, según sus prisas, como para que aprendamos a imitarlas en nuestros afanes.
He visto quienes toman carrera de larga distancia y luego se arrojan al precipicio para intentar levantar vuelo.
Otros solamente abren sus alas y dejan que el viento los eleve, claro, hasta que puedan romper la gravedad que los ata a las razones.
Lo cierto es que mis sueños nunca dejan de enseñarme que todo es posible, que realmente se puede soñar despierto, que me puedo encontrar en un momento detenido y en otro muy alto.
He visto mis campos de algodón sobre las nubes, cuando me desentendí de mis tonterías, cuando logré estar en paz conmigo mismo, cuando amé de verdad, cuando reí sin parar, cuando sentí los aromas diversos en el aire, cuando te recordé en el tiempo…
Y floté en mis pensamientos, en mi percepción de las cosas.
Y volví a sentirme pájaro, ¡por fin retorné!, como las golondrinas en cada primavera.
Volví a trinar con algarabío ensordecedor, de cantos de mi alma, profundos del corazón, de suspiros en mi mente.
Y miré los campos de la gente, miré los ríos, los autos, las casas, los árboles, las calles; miré, tan sólo ello.
Pero nada me detuvo hasta llegar hasta la nube más alta donde pude descansar.
Y llegué al sol de mis ideales, al sol de mis locuras, al sol de mi vida, que hace arder el corazón, que hace desatar tempestades ocultas para colocar la calma, para que soplen brisas nuevamente.
Aprendí a volar hace mucho tiempo, sólo que a veces no lo recuerdo, sólo que a veces me dejo domesticar.
Fue hace un momento, en un instante, en que volamos juntos hasta donde quisimos.
Voy a esperar otro ratito, voy a respirar otros aires, voy a entibiar mi plumaje extraño y retornaré con ánimos renovados, hasta que abra mis alas nuevamente y me atreva a volar…

domingo, 18 de agosto de 2013

CORAZON

Cuando nos conocimos sentí que el aire era mas liviano, pues no impedía que pudiera sentirme ligero de equipaje, para acompañarte en tu viaje hacia las estrellas.
Me enseñaste a mirarlas con ternura, tal vez colocando todos tus deseos en ellas, para transformar mi alma en una fuente de anhelos, que no se agotan cada día.
Me dijiste que no me conformara con lo común, sino que buscara más allá de la razón, más allá de la astucia de los demás por destruir mis sueños y tratar de encajonarlos y atraparlos para no dejarlos salir nunca más.
Me ayudaste a escribir verdades, sin falsedades ni orgullos, sin resentimientos ni miramientos, ¡porque tú eres así!, como el sol que quema mis tristezas y como la luna que me llena de romanticismo.
Si no te tuviera a mi lado, si no te sintiera mío propio, como podría anotar frases que me lleven de vida.
Como podría aún despertarme de verdad cuando tu lo quieres, cómo podría levantarme de mis dudas y amar de verdad.
Corazón...
Pequeño a veces, para los que no creen en ti.
Corazón...
¡Inmenso siempre!
Cuando me hablas, cuando te escucho, cuando me devuelves la vida.
Que te anhelo... que te quiero... que me enseñas...


POESIA
                                                                                       

sábado, 27 de julio de 2013

SI ACASO

Si acaso mi voz se callara, no serviría de nada el tiempo transcurrido.
Si acaso tan sólo dejara un momento de soñar, de que me servirían los amaneceres.
Si acaso un tropiezo se transformara en una caída, desearía que no existiera la tierra.
Si acaso tuviera solo corduras por delante, mis razones no tendrían sentido.
Si acaso me vieras callado, sin sueños, caído y atado por la razón; tan sólo, no se lo digas a nadie; simplemente es que te necesito...

La ausencia a veces, es necesaria, para desvanecerse en el presente y soñar en el mañana...
La ausencia a veces, es necesaria, para encontrarte contigo mismo...
La ausencia a veces, es necesaria, para llorar en silencio tus penas y retomar la búsqueda de tus alegrías...
La ausencia a veces, no se deja ver entre muchos, pero se deja encontrar entre pocos...
La ausencia a veces, es necesaria y otras tantas incomprendida...
La ausencia, es ausencia tan solo a veces, en otras, es perderse en las nostalgias de soledades...